Elegante lámpara de pared con dos brazos de luz que emana un encanto clásico. Fabricada en la segunda mitad del siglo XX. La lámpara está ricamente adornada con metal dorado y prismas brillantes que reflejan la luz de manera encantadora. Con una altura de 35cm, es un complemento excelente para cualquier habitación que desea un toque de lujo y tradición. La lámpara está diseñada para impresionar y se convierte en un punto focal en la decoración.